lunes, 30 de junio de 2008

POBLACION, CLIMA Y ECONOMIA DE AFRICA

Población, Clima y Economía.
Economía: África blanca y negra
Hay tres grupos de países en África cuando de riqueza se habla, al primer grupo corresponden cuatro naciones que registran prosperidad económica: Argelia y Libia (grandes productores y exportadores de petróleo), en el norte, y republica surafricana y Zimbabwe, en el sur. el segundo grupo esta integrado por costa de marfil, Egipto, Marruecos y las islas de Mauricio y reunión. Mauricio, que pertenece a la comunidad europea y forma parte de la commonwealth, y reunión (departamento Frances de ultramar), tienen niveles de vida relativamente más altos que el promedio de los demás países africanos, el resto pertenece al llamado "tercer mundo". Este termino sirve para designar aquellas naciones que tienen las siguientes características comunes: producto nacional bruto (pnb) por habitantes muy inferior a los 1.000 dólares, niveles de vida, para el promedio de la población muchos mas bajos que los de los países "desarrollados" y un crecimiento demográfico elevado
Situación económica general de África
El rasgo más llamativo de la economía africana es su desintegración, ya que no corresponden las necesidades de su población con los productos que elaboran. En general, se produce para la exportación, y no para el consumo interno. Otra de las características llamativas es que la actividad económica es extractiva y depredadora con el medio. Todos los países de África, salvo ciertas regiones sudafricanas, pertenecen al Tercer Mundo. En África conviven dos tipos de economía: una tradicional y de subsistencia, y otra capitalista dirigida la comercio internacional. Predomina el sector primario de una manera abrumadora, tanto en la economía de subsistencia como en la capitalista. La infraestructura económica, tanto en los transportes como en el comercio, es deficiente, salvo en la exportación. África necesita fuertes inversiones de capital. La economía africana se concentra en una serie de islas desarrolladas, mientras que el resto del territorio es un país subdesarrollado. Estas islas desarrolladas suelen estar en la costa, en torno a los grandes puertos y en las regiones ecológicamente favorables para las plantaciones, además de en las zonas mineras.

Agricultura, ganadería y pesca
La agricultura es el principal sector de actividad en África. La agricultura africana se debate entre dos modelos: el tradicional de subsistencia y el de plantación especulativa.
Los sistemas tradicionales se dividen básicamente en dos: la agricultura de roza y fuego propia de las regiones de sabana y selva, y la agricultura intensiva de regadío de los oasis del Sahara y el Sahel. Aunque también encontramos la agricultura mediterránea en la costa norte.
La agricultura de plantación especulativa utiliza todos los adelantos técnicos y biológicos de la revolución verde. La abundancia de tierras le permite tener una política de explotación extensiva en régimen de monocultivo, y cuando se agota una plantación se traslada a otro lugar próximo. Este desplazamiento, y el hecho de dejar esquilmada la tierra, resta tierras fértiles a la agricultura tradicional, por lo que entran en conflicto. En ocasiones, este esquilmo se alía con las condiciones ecológicas para producir cambios rápidos y decisivos en la biocenosis, favoreciendo el comienzo de procesos morfogenéticos áridos, con lo que el sustento tradicional desaparece.
La plantación cultiva productos con destino a la exportación, y no para las necesidades del país, como el café, cocotero, hevea, algodón, plátanos, azúcar, etc., además de los dátiles, los cítricos, las frutas y las hortalizas de la costa mediterránea. Su producción depende de las necesidades de los países desarrollados, y su prosperidad de las condiciones del mercado internacional. En general, cultivan productos secundarios en la dieta de los países desarrollados, que son de los que primero se prescinde en caso de crisis, y están sujetos a modas, por eso son plantaciones especulativas, ya que presuponen cuál será la demanda en los países ricos.
La titularidad de las plantaciones ha cambiado de mano tras la independencia; ahora están en manos autóctonas. Esto obliga a la burguesía local a asumir los riesgos de un fracaso en la obtención del producto. Sin embargo, continúan en manos de la burguesía de los países ricos los canales de comercialización, con lo que se aseguran los mayores beneficios con los mínimos riesgos.
La ganadería es otro de los recursos tradicionales de la economía africana; sin embargo, en gran parte de África, fuera de la sabana, no existen pastos. La sabana tiene un clima en el que las grandes sequías son un problema para el ganado, lo que impone una explotación seminómada. Los rebaños más frecuentes son de ovino, bovino y camellos; el porcino tiene un lugar marginal. Frecuentemente, las cabezas de ganado sólo se utilizan para leche y no para carne. Las dificultades de la ganadería en África han impedido que existan grandes rebaños para la exportación.
La pesca es un recurso tradicional muy extendido, sobre todo la pesca en ríos y lagos, pero apenas supone nada en la economía de los países. Algunos bancos marinos africanos son muy ricos, como los de la costa mauritana, pero están explotados por flotas extranjeras. La quiebra de la agricultura tradicional, y la falta de alternativas, produce miseria y hambre en la mayor parte del territorio. La ayuda internacional permite paliar esta situación, pero frecuentemente con productos ajenos a su dieta tradicional. Esto implica un cambio de hábitos alimenticios, con productos que no se cultivan en su país, por lo que a la larga se afianza la diferencia.
La minería y la silvicultura son dos actividades extractivas de gran importancia económica, ya que sus productos están destinados a la exportación. Son las grandes empresas las que controlan esta actividad. En general los productos que extraen son de alto valor añadido. La minería fue una de las actividades básicas durante la colonización, y los yacimientos encontrados continúan explotándose. De África se extrae: hierro, manganeso, cobre, petróleo, gas natural, bauxita, uranio, oro, diamantes, etc. También se explotan los árboles de maderas tropicales exóticas. El bosque ecuatorial es esquilmado y arrasado en busca de ciertos árboles. La masa forestal ocupa el 12% del territorio y es un importante recurso de productos para la exportación. El bosque africano está más poblado que el americano por lo que la oposición a su uso es mayor.
La industria africana está muy poco desarrollada, ya que, si es cierto que el país es fuente de materias primas, no lo es de productos elaborados. Gran parte de la industria se dedica a la producción de bienes de poco valor añadido. La mayor parte de las industrias, salvo en Sudáfrica, son de capital extranjero. Sólo Sudáfrica tiene una industria considerable, y sólo en ciertas regiones, como el entorno del Cabo. La política de desconcentración de la producción que tienen actualmente muchas empresas multinacionales les ha permitido mejorar su tejido industrial, pero este continúa en manos alóctonas.
Una de las industrias que más importancia tiene es la de transformación de productos agrícolas. Los productos agrícolas deben ser envasados y tratados en origen antes de venderlos en los países desarrollados. África es el continente que menos energía consume, y el que menos produce. Esto es sin duda un obstáculo para la creación de un tejido industrial estable; y ello a pesar de tener importantes recursos. Pero la energía se produce donde se consume. El mayor obstáculo para la industrialización es la falta de capitales africanos y de una burguesía media. En el sector servicios, el transporte es un sector clave en la economía capitalista desarrollada, ya que la prosperidad de las regiones depende de la posibilidad de los intercambios y del aprovechamiento de las ventajas comparativas. Pero las comunicaciones en África son difíciles y escasas. La infraestructura viaria, en gran medida, está abandonada desde los tiempos coloniales, faltan inversiones para mantenerlas y crear otras nuevas. En general, las comunicaciones con el interior son muy malas; mejoran en cuanto comunican las regiones productoras y mineras con la costa. Sin embargo, sí son buenas las comunicaciones con el exterior, debido a la importancia de las exportaciones. Son buenos los puertos y los aeropuertos de la costa y las capitales, principalmente los dedicados al comercio. Muchas de las vías de comunicación se mantienen gracias al esfuerzo de las compañías que deben poner sus productos en el mercado internacional. Las empresas que comercializan los productos son las que realmente se benefician de la actividad económica, suele pertenecer a países ricos y en algunas regiones monopolizan el comercio exterior. Sólo Sudáfrica y el Magreb se escapan a esta situación. Muchos de los ríos son navegables, pero sólo tiene importancia en el sistema de comunicaciones local o regional. Ferrocarriles y carreteras son de la época colonial, y la red es muy poco densa. En los países actuales la capital suele ser el centro de todas las vías. Esto evita, muchas veces, que se construyan vías de comunicación internacionales que creen regiones de frontera. Los servicios, como en todos los países subdesarrollados, son de mala calidad. El Estado apenas ofrece prestaciones. La población que se ocupa en este sector suele hacerlo en servicios personales. No obstante, países como Kenia, Tanzania o los del Magreb tienen una infraestructura turística importante, con buenos servicios para ello. Egipto, Túnez, Argelia o Marruecos son algunos de los destinos turísticos más apreciados por los países ricos. La economía africana crecerá un 6,2% afrol News, 14 de Junio de 2007 - El informe del Forum Económico Mundial predice un crecimiento económico del 6,2% para la economía africana en 2007. Sin embargo, según la Organización de Naciones Unidas, para que el continente consiga reducir la pobreza a la mitad para 2015, componente clave de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), su economía debería crecer al menos a un 7% anual. La cifra actual se sitúa por encima de la expansión del 5,5% del año pasado. Sin embargo, el continente necesita moverse rápidamente en sus ajustes estructurales antes de igualarse con otros continentes en el mundo. "El entorno macroeconómico africano está mejorando cada vez más", declaró la economista del Forum Jennifer Blanke, añadiendo que "la realidad es que el resto del mundo se está moviendo con rapidez”. El Informe Comprensivo, realizado conjuntamente por el FEM, el Banco Mundial y el Banco Africano de Desarrollo, se dio a conocer en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, donde se celebraba una conferencia del Forum sobre África. Paradójicamente, el crecimiento económico de África está siendo entorpecido por muchos factores tales como las pobres infraestructuras, la corrupción o el escaso acceso a la financiación, entre otros. Uno podría preguntarse por qué se espera que África registre un crecimiento económico tan alto. Sin embargo, el informe lo relaciona con el alto precio de las materias primas, la condonación de deudas y la positiva situación económica internacional. "No obstante, el verdadero crecimiento sostenible debe basarse en sólidos cimientos interiores en lugar de en circunstancias exógenas o cíclicas”.
La influencia extranjera
Cuando se habla de la estrecha alianza económica entre China y África no se necesita ser economista para comprender el valor de las cifras que se barajan. Si leemos que en la década del '90 el comercio entre el país en desarrollo más grande del mundo y el continente con más países en desarrollo creció el 700%, entendemos inmediatamente que se trata de un fenómeno digno de ser analizado. Pero aunque China se ha convertido en los últimos años en el tercer socio comercial de África, detrás de Estados Unidos y la Unión Europea, el comercio entre mercaderes chinos y la costa oriental africana se remonta varios siglos atrás. Allá por el siglo VII, cuando Europa no soñaba con unirse en una federación y América no figuraba en los mapas, los barcos chinos navegaban el Océano Índico en busca de beneficios económicos, esos que han movido más naves en la historia del mundo que todos los vientos juntos. A nosotros ha llegado hoy el nombre de la Dinastía Tang (618-907 AD) que lanzó esas naves al agua, o el de Zhéng Hé, que en el siglo XIV bordeó esas costas con una flota de 250 barcos, pero por supuesto nada sabemos de los 25.000 mil chinos que remaban a las órdenes del gran almirante. Algo similar ocurre en la actualidad. "No se ve en los grandes medios pero existe una increíble variedad de intereses y de perspectivas de los chinos que vienen aquí", dijo a BBC Mundo desde Lesotho Jennifer Brea, periodista independiente y autora del blog Africabeat que trabaja en Pekín y se encuentra actualmente en África estudiando el fenómeno de la presencia china en dicho continente. "Las que atraen en el interés son las grandes empresas, pero existen pequeños comerciantes, mano de obra no calificada y yo incluso encontré granjeros del interior de China manejando su propia granja en Zambia".
Mano de obra propia

Cuando uno le pregunta a un comerciante o trabajador chino por qué vino, suele responder que 'en China hay mucha gente y en África no'. Debido al escaso nivel de desarrollo, casi todo es una oportunidad aquí
Una de las críticas que han caído sobre las empresas chinas es que muchas de ellas traen sus propios trabajadores al África. Estos obreros viven aislados en campamentos ubicados en las afueras de las ciudades. Cuando utilizan su propia mano de obra, las empresas chinas no suelen contratar trabajadores africanos y esto no permite, por un lado, que haya mayor demanda laboral y evita, por el otro, un traspaso de conocimiento al personal local. China ha dicho que la mayoría de la mano de obra africana no tiene especialización y que la nación asiática -por más superpotencia en ciernes que sea- también sufre problemas de desempleo. Además, está el inconveniente de no hablar el mismo idioma y también la tragedia del SIDA, que ha mermado a África de muchos hombres en edad de trabajar. Con varios países africanos, Pekín ha firmado acuerdos bilaterales de intercambio de estudiantes y el presidente Hu Jintao se ha comprometido a entrenar en el futuro 15.000 profesionales de este continente. El caso paradigmático de esta colaboración es Tanzania, donde muchos de aquellos estudiantes que viajaron a China gracias a tratados firmados en 1962 y en 1992 trabajan hoy en las empresas chinas en este país de la costa oriental africana.
Similitudes con la emigración latina
Como estraetegia, muchas empresan chinas llevan a sus propios trabajadores a suelo africano.
"Cuando uno le pregunta a un comerciante o trabajador chino por qué vino, suele responder que 'en China hay mucha gente y en África no'. Debido al escaso nivel de desarrollo, casi todo es una oportunidad aquí", explicó Jennifer Brea desde el sur de África. Aunque los sueldos que pagan las empresas chinas a su personal están por debajo de lo que pagan otras compañías internacionales en África, un obrero chino puede cobrar entre un 30 y un 400% más de lo que recibe en su país. Brea contó a BBC Mundo que muchos de los chinos que ella entrevistó habían llegado a África gracias a programas del gobierno de Pekín o trabajando para grandes empresas estatales y luego se habían quedado aquí, cambiando incluso de país en más de una ocasión. Como ocurren con los latinos en España o Estados Unidos, los que prosperaron y lograron fundar un negocio o instalar un comercio, llamaron a sus familiares para que se les unieran.
Manifestaciones anti-chinas
La presencia cada vez mayor de intereses y población china ha generado en ciertas ocasiones el rechazo de algunos sectores locales.
Ante la ausencia de industria local en algunas naciones africanas, los productos chinos son bienvenidos.
En Zambia, por ejemplo, el candidato a la presidencia en las elecciones de septiembre de 2006 Michael Sata prometió deshacerse de los indios, libaneses y chinos que le estaban robando los trabajos a la población del lugar. "Sata tenía su base política en una región donde las empresas chinas controlaban gran parte de las minas. En una explosión ocurrida allí, 75 trabajadores de Zambia murieron", dijo a BBC Mundo desde Sudáfrica la investigadora del Centro de Estudios Chinos Lucy Corkin. "El sentimiento anti-chino fue utilizado como un arma electoral pero este candidato no ganó las elecciones", agregó.
También en 2006, un coche bomba explotó cerca de una refinería de petróleo en el Delta nigeriano, cuyo objetivo era advertir al gobierno chino de no continuar expandiéndose en la región. ¿Pero qué opinan los trabajadores africanos del arribo de tantas compañías chinas? Para Jennifer Brea, en la gran mayoría de casos la población local sabe que el arribo de estas empresas ha creado empleos, el problema es que los africanos no se están beneficiando tanto como podrían. La periodista considera que la población local no culpa tanto de este fenómeno a los extranjeros sino a su propio gobierno, por no exigir más, por no proteger los derechos laborales de su gente.
Temores compartidos
África comparte con América Latina la preocupación sobre el ingreso masivo de productos chinos, pero como señaló a BBC Mundo la investigadora Lucy Corkin, esto depende del país: "En muchos países, con años de guerra civil, los productos chinos son bien recibidos porque no existe una industria local". "En otros países, con industrias nacionales más desarrolladas, por ejemplo en Sudáfrica, ha existido más resistencia a estos productos porque los productores locales no pueden competir con estos precios". Para Jennifer Brea, hay gente que festeja el poder comprar electrónicos y otros productos que jamás podrían haber adquirido de otra forma, pero existe temor de que los chinos produzcan las mercaderías locales. Ya hay rumores circulando por el continente de que ciertos productos típicos indígenas no se hacen más en fábricas africanas, sino que se producen en masa en fábricas chinas.
Grupos raciales
Sudán es un país ubicado en el este de África. Su población se aproxima a los 36 millones de habitantes. Este país, afectado por un largo conflicto armado, enfrenta una situación de población desplazada interna de tal magnitud, que lo sitúa en el primer lugar a nivel mundial en esta problemática. De acuerdo con el Informe sobre conflictos, derechos humanos y construcción de paz, Alerta 2007 de la Escuela de Cultura de paz de la Universidad Autónoma de Barcelona, para el año 2006 Sudán contaba con 6.700.000 personas desplazadas. Para tener una cifra comparativa, Colombia registraba en ese mismo año (2006) una población desplazada de 3.832.527 de personas de acuerdo con esta misma fuente. De acuerdo con el Informe de Desarrollo Humano del año 2006 que elabora el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Sudan, que cuenta con importantes recursos petroleros y otros recursos naturales, tiene un índice de desarrollo medio (obtuvo un valor de 0.527) ubicándose así en el puesto 141 entre 177 países. La situación de Sudán es compleja en tanto su historia ha estado atravesada por tres conflictos armados, un gran volumen de desplazamientos forzados y el padecimiento de continuas sequías, todo lo cual ha conducido al país hacia una grave crisis humanitaria. Dentro de los conflictos armados encontramos uno de menor intensidad ocurrido en el Este del país, originado en el año 2005 y finalizado en el 2006 con la firma de un acuerdo que condujo al reparto del poder político y de los recursos naturales entre las partes enfrentadas: el Gobierno sudanés y la Alianza Armada de Oposición Eastern Front. Si bien este grupo armado no contaba con una ideología específica, sí aspiraba a obtener dominio en la región ante la marginación política y económica del Este. En el sur del país el conflicto inició en el año 1983 y finalizó en enero de 2005 mediante la firma de un acuerdo de paz. Sus causas estuvieron asociadas a temas de autonomía e independencia de sus habitantes, instrumentalización religiosa y control de recursos naturales. Las partes enfrentadas fueron el Gobierno árabe-islámico a la cabeza de Omar al-Beshir y el grupo armado de oposición SPLA (Ejército de Liberación del pueblo sudanés) el cual buscaba la autodeterminación política, social, económica así como una equitativa distribución de los recursos de la región del sur (en su mayoría habitada por población negra y cristiana) frente al poder ejercido por la región del norte (habitada por árabes), la cual mantenía un control absoluto sobre los recursos naturales, petrolíferos y de materias primas. Pese al acuerdo de paz firmado, a finales del 2006 persistieron algunos enfrentamientos entre el SPLA y las fuerzas del Gobierno, produciéndose así una situación de tensión y desestabilización. Diferentes organizaciones de defensa de derechos humanos acusaron al Gobierno de Sudán de practicar el genocidio, desplazar masivamente a grupos humanos y cooptar niños para adoctrinarlos tanto religiosa como militarmente. El tercer conflicto, aun vigente, se ha venido desarrollando en la Darfur occidental desde el año 2003. Este conflicto se ha intensificado ante la aparición de nuevos grupos armados y sus causas han estado asociadas a la marginación política y económica de Darfur. Los grupos armados presentes en el territorio son el SLA (Ejército de Liberación de Sudán), el JEM (Movimiento para la Justicia y la Igualdad), el NMRD (Movimiento Nacional para la Reforma y el Desarrollo) y las Milicias Janjaweed. Si bien estos grupos no cuentan con una ideología política específica, sus aspiraciones por el dominio territorial y político han provenido de diferentes influencias religiosas, entre otros factores. Este conflicto se ha caracterizado por constantes enfrentamientos así como por acuerdos parciales e intentos fallidos de negociación. A la fecha no se ha logrado cese de hostilidades y tampoco acuerdo de paz alguno, provocando con ello una grave situación que queda en evidencia ante las cifras del conflicto: cerca de 300.000 muertos desde el año 2003, 2.500.000 personas refugiadas en la región vecina del Chad, y un poco más de 4.000.000 de personas dependientes de asistencia humanitaria. Ante tan complejo panorama han surgido diferentes iniciativas impulsadas por organizaciones que le han hecho frente a esta situación. Algunas de estas iniciativas se han centrado en prestar atención a las víctimas del conflicto, otras a fomentar negociaciones de paz y algunas mas a incentivar acciones educativas para la construcción de la paz y la convivencia. Invitamos a conocer algunas de estas iniciativas visitando el canal de buenas prácticas internacionales.
El clima y los cambios geográficos
El clima es caluroso; el centro de africa esta atravesado por el ecuador y las temperaturas mas elevadas se representan entre los 10° y los 20° de latitud norte y sur, zona que corresponde al ecuador térmico. los factores que determinan el clima son la latitud, la altitud, la ausencia de mare interiores y los vientos planetarios, como los alisios y contraalisios y los monzones, también intervienen algunos vientos locales que se desarrollan en el mar mediterráneo como el atesio, con circulación mar-tierra durante el verano; el simún, que en invierno atrae los vientos calidos y polvorientos del sur; y el siroco, celebre por la arena que levanta en el Sahara
El clima es, en última instancia, el auténtico creador de las formas del relieve. Actúa sobre las estructuras que han levantado los agentes dinámicos, pero de la forma final es responsable el clima, incluso invirtiendo las estructuras primarias. No obstante, en relieves muy jóvenes, predomina la estructura sobre el retoque del clima.
El clima determina la importancia y las características de los agentes erosivos, tanto en la meteorización y el transporte, y también en las características de la sedimentación. En el contacto entre la litosfera y la atmósfera se producen toda una serie de fenómenos relacionados con la formación del relieve que en conjunto se llaman sistema morfogenético, pero la importancia de cada uno de ellos depende del clima, lo que en conjunto se llama dominio morfoclimático.
Un ejemplo deja claras las cosas. Cuando el clima es propicio a la aparición de un espeso manto forestal la meteorización mecánica pierde protagonismo, en favor de la meteorización química. Los agentes de transporte se ven muy limitados. Se dice, entonces, que estamos en un régimen de biostasia. Pero cuando ese manto vegetal que cubre el relieve desaparece los agentes mecánicos y el transporte del material cobra mucha más importancia y se producen grandes cambios en el relieve, haciendo que se pierda el suelo y «lavando» el terreno hasta dejar la piedra desnuda. Se dice, entonces, que estamos en un régimen de rexistasia. Podemos establecer cuatro grandes zonas y ocho dominios morfoclimáticos:
· La zona fría se caracteriza por la debilidad de la radiación solar. En el mes más cálido no se superan los 10 ºC. En el hemisferio Norte se encuentra en el margen septentrional de América, Europa y Asia, En el hemisferio Sur se limita a la Antártida y la punta meridional de América. Comprende dos dominios: el dominio glaciar y el dominio periglaciar.
· La zona xérica se corresponde con los grandes desiertos cálidos. En el hemisferio Norte destacan los desiertos del Sáhara, Arabia, Irán, Paquistán e India (Desierto de Thar), y los americanos del norte de México y el sur de Estados Unidos como los desiertos de Mojave, Sonora y Arizona. En el hemisferio Sur encontramos los desiertos del centro de Australia, el de Namibia, el de Kalahari y el de Atacama. También se incluyen los desiertos que se encuentran en el interior de las grandes masas continentales: Gobi, Karakumi, Kizilkum o Takla Makan, en Asia; los desiertos de Colorado, Nuevo México, la Pampa, el Chaco y la Patagonia, en América. También se incluyen los desiertos de la Baja California, el de Somalia y el de Arequipa. Comprende dos dominios: el dominio árido y el dominio semiárido.
· La zona templada abarca los climas templados, entre los 30º y los 60º de latitud. Es la zona en la que vive la mayor parte de la humanidad, y la más desarrollada, por lo que el ser humano es un agente transformador del relieve de primer orden. Se expresa en modestos retoques del relieve. Comprende dos dominios: el dominio templado húmedo y el dominio continental seco.
· La zona tropical húmeda abarca los climas tropicales húmedos, los monzones y el clima ecuatorial. Comprende dos dominios: el dominio de la selva tropical y el dominio de la sabana.
Las áreas de montaña introducen cambios, que pueden llegar a ser importantes en el clima, y por lo tanto en el dominio morfoclimático. Se estructura de forma escalonada, por lo que los pisos superiores interfieren en los inferiores. Todo ello da originalidad a los medios de montaña, pero siempre insertos en su dominio climático característico. Se divide en pisos y se distingue: el piso glaciar, el piso periglaciar y el piso forestal.

1 comentario:

  1. wuuaauu!! dejame decirte qe es un excelente trabajo!!efectivamente creo qe Dios queria qe sus criaturas vivieran en un mundo donde la naturaleza fuera su hogaren en armonia con el eterno!!
    pero con la caida del hombre todo esto se perdio!! y ahora vemos todo esto qe sucede en el planeta con lo del cambio climatico!! desrrerimiento de los polos etc!!
    un sin fin de cosas qe le estan sucediendo a nuestro planeta!!
    pero solo con la gracias de Dios seremo protegido de todo estos acontecimientos!!^^felicitaciones!!

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