LA HIRTORIOGRAFIA
La historiografía es un registro de la historia hecha por la humanidad donde describe su propio pasado.
La historiografía tiene como objetivo estudiar el pasado de la humanidad, casi todos lo historiadores llegan a esa conclusión, también se le puede llamar historiología y su objetivo es estudiar la estructura, leyes y condiciones de la realidad histórica, a comparación d la historiografía, que es el relato de la historia y el arte de escribirla, aquí los tres términos:
Ä La historia son los hechos del pasado.
Ä La historiografía es la ciencia de la historia.
Ä La historiología es su epistemología.
La filosofía de la historia es una rama de la filosofía, se parece al lasa otras pero no es igual, el su finalidad es la verdad o el deber ser, si la historia es cíclica o lineal y no tiene nada que ver con las demás. Podemos resumir que la historiografía es el análisis de la historia escrita, y descripción del pasado, es la metodología y a las prácticas de la escritura de la historia.
FUENTES HISTORIOGRAFICAS Y SU TRATAMIENTO
Historiografía como producción historiográfica
La historiografía es igual a la producción historiográfica, al conjuntos escritos por un historiador sobre un tema, lugar o periodo histórico, hay lugares en que los historiadores no se interesan en el por lo tanto no se encuentra mucha información sobre tal. También se puede utilizar la palabra historiografía para decir que en un lugar o país hay historiadores. Debemos hacer diferencia entre: producción historiográfica y documentación histórica,
Ä Producción histórica es: hacer, escribir sobre algo, producir información.
Ä Documentación histórica es: la recopilación de escritos encontrados en un archivo, que han hecho los historiadores.
Historia y perspectiva: el objeto de la historia
La historia no se puede parar, debe de seguir y cada vez especializarse mas como cualquier área científica, un historiador para poder escribir de algo necesita poner sus ojos en el y poner un lente específico, para escribir detalle a detalle, y se haga una historia interesante.
Estas son algunas perspectivas parciales:
Sesgos temporales: Los sesgos temporales contemplan desde los periodos clásicos de la Prehistoria, Historia, Edad Antigua, Edad Media, Edad Moderna o Edad Contemporánea, hasta las historias por siglos, reinados. etc.
La periodización clásica se discute tanto por la necesidad de periodos de transición y solapamientos, como por no representar periodos coincidentes para todos los países del mundo.
Los anales fueron uno de los orígenes de la fijación de la memoria de los hechos históricos en muchas culturas
Las crónicas son usadas como reflejo de los acontecimientos notables de un periodo, habitualmente un reinado.
La arcontología sería la limitación del registro histórico a la lista de nombres que ocupaban determinados cargos de importancia ordenados cronológicamente.
El tratamiento cronológico es el que mas se usa en el tratamiento cronológico, por parte de los historiadores, se emplea de dos maneras, el historiador tiene que optar por una u otra y estas son:
Ä El tratamiento diacrónico estudia la evolución temporal de un hecho.
Ä El tratamiento sincrónico se fija en las diferencias que el hecho histórico estudiado tiene al mismo tiempo pero en diferentes planos.
Algunos periodos especialmente atractivos para los historiadores acaban convirtiéndose, por la intensidad del debate y el volumen de la producción, en verdaderas especialidades.
También pueden ser de consideración las diferentes concepciones del tiempo histórico.
Sesgos espaciales: La historia continental, nacional y regional se agrupan separadamente por los historiadores, la historia local es la de mas fácil justificación y valides universal, siempre y cuando supere el nivel de lasimple erudición.
Sesgos temáticos: Estos Son los que darían paso a una historia sectorial, presente en la historiografía desde muy antiguo, como ocurre con:
Ä La historia política, reducida a historia evenemencial o categorizada en la historia de las instituciones, la Historia de los sistemas políticos, la historia del Derecho o la Historia militar;
Ä La historia económica: puede también entenderse como Historia del movimiento obrero o una más universal historia de los movimientos sociales;
Ä La historia de la Iglesia: o la historia de las religiones, nacida por la necesidad de hacer su estudio comparado.
Ä La historia del arte: con precedentes en la Antigüedad clásica con la valoración de su producción artística y la de su pasado, pero establecida propiamente en el Renacimiento y sobre todo con el Neoclasicismo;
Ä La historia de las ideas: más reciente que éstas, pero englobándolas en cierto modo, que puede incluir las creencias, las ideologías o la historia de la ciencia y de la técnica.
El objeto de la historia es elegir qué merece ser conservado en la memoria, cuáles son los hechos memorables. Lo son todos, o lo son sólo los que cada historiador considera trascendentales. La historia es hoy más plural que nunca antes, y tiene muchas especialidades, tan fragmentada que muchos de sus ramas no se comunican entre ellas, sin ver sujeto ni objeto común:
Ä La microhistoria, que se interesa en la especificidad de los fenómenos sociales.
Ä La historia de la vida cotidiana, que desde una selección similar del objeto, abre después el campo de visión buscando la generalización
Ä La historia desde abajo, se centra en los grupos sociales desfavorecidos, invisibilizados en la mayor parte de los registros históricos habituales;
Ä La historia de las mujeres o los llamados estudios de género, como muchas historias transversales.
Ä La historia cultural, que registra un nuevo impulso tras varios decenios;
Ä La historia del tiempo presente, creada en los años 1980 y que se interesa en las grandes rupturas de nuestra época.
Ciencias auxiliares de la historia
Llevada a un extremo, se puede reducir la historia a la ciencia auxiliar de la que se sirve para encontrar explicación a los hechos del pasado, como la economía, la demografía, la sociología, la antropología, la ecología.
Los géneros historiográficos son los que se ocupan de la novela histórica, la Biografía y un género anejo, sistemático y extraordinariamente útil para la historia.
Corrientes historiográficas: el sujeto de la historia
Las corrientes historiográficas explican su metodología de forma combativa, como el Providencialismo de origen cristiano o el Materialismo histórico de origen marxista.
Interpretar la historiografía como parte del ambiente intelectual de la época en que surge es siempre necesario. Toda producción cultural es dependiente del modelo cultural existente.
Una buena manera de distinguir la interpretación de la historia que tiene una corriente historiográfica es preguntarse a qué considera sujeto histórico o el protagonista verdadero de la historia.
HISTORIA DE LA HISTORIA
La aparición de la historia es igual a la de la escritura, pero la conciencia de estudiar el pasado o de dejar para el futuro un registro de la memoria es una elaboración más compleja que las anotaciones de los templos sumerios.
El resto de las civilizaciones asiáticas alcanzan la escritura y la historia a su propio ritmo, compilan sus fuentes teológicas en forma de libros o sofisticaciones cronológicas, registran sus propios Anales y finalmente su propia historiografía.
GERCIA
Los primeros cronistas griegos, que se interesaron sobre todo en los mitos de origen fueron: Hecateo de Mileto, Tucídides, practicaban ya el recitado de acontecimientos. Heródoto de Halicarnaso se diferencia de ellos por su voluntad de distinguir lo verdadero de lo falso.
Los continuadores del nuevo género literario de Heródoto y Tucídides fueron muy numerosos en la Grecia Antigua y se cuentan entre ellos Jenofonte, Posidonio, Ctesias, Apolodoro de Artemisa, Apolodoro de Atenas, Aristóbulo de Casandrea
En el periodo helenístico, la Biblioteca y el Museo de Alejandría representaban la cumbre del afán griego por preservar la memoria del pasado, lo que implica su valoración como herramienta útil para el presente y el futuro.
ROMA
La civilización romana dispone, a semejanza de los griegos Homero y Hesiodo, de mitos de origen que recogió Virgilio poetizados en la Eneida como un elemento del programa ideológico diseñado por Augusto. También al menos desde la República, mantuvo un cuidado especial por la recopilación de hechos en Anales, la legislación escrita y los archivos vinculados al sagrado de los templos. El contacto de Roma con el mundo mediterráneo, fue fundamental para ampliar la visión y utilidad de su género histórica.
La primera obra histórica completa latina es Los Orígenes de Catón
Julio César con su Commentarii Rerum Gestarum, acerca de dos de las más grandes acciones bélicas que llevó a cabo: la guerra de las Galias (58 a. C.-52 a. C.) (De Bello Gallico) y la guerra civil (49 a. C.-48 a. C.) (De Bello Civili).
Tito Livio, con los 142 libros de Ab Urbe Condita, divididos en grupos de diez libros que se conocen con el nombre de "décadas", que se han perdido en su mayor parte, escribe una gran historia nacional, cuyo único tema es Roma
EDAD MEDIA
La historiografía medieval se escribe principalmente por hagiógrafos, cronistas, miembros del clero episcopal cercanos al poder, o por monjes.
Se escriben genealogías, anales áridos, listas cronológicas de acontecimientos sucedidos en los reinos de sus soberanos o sucesión de abades, vidas e Historias que cuentan el nacimiento de una nación cristiana, exaltan una dinastía o, al contrario, fustigan a los malvados desde una perspectiva religiosa.
EDAD MODERNA
Durante el Renacimiento, el humanismo aporta un gusto renovado por el estudio de los textos antiguos, griegos o latinos, pero también por el estudio de nuevos soportes: las inscripciones, las monedas, o las cartas, diplomas y otros documentos. Estas nuevas ciencias auxiliares de la época moderna contribuyen a enriquecer los métodos de los historiadores. En esta época la historia no se diferencia de la geografía ni siquiera de las ciencias naturales. Se dividía en dos partes: la historia general y la historia natural.
La historia se muestra como instrumento de poder: se pone al servicio de los príncipes, desde Maquiavelo y Guicciardini hasta los panegiristas de Luis XIV, entre los que se cuenta Jean Racine.
HISTORIOGRAFIA ESPAÑOLA, MEDIEVAL Y MODERNA
No era esto ninguna novedad, y la historiografía española pues era quizá el ejemplo más completo de un secular esfuerzo por mantener la continuidad de la memoria escrita del pasado.
LAS CRONICAS
Para Asturias, León y Castilla se encadenan sucesivamente en un conjunto muy completo, que comienza realmente con dos crónicas redactadas en territorio andalusí:
Ä La Crónica bizantina-árabe (741) y la Crónica Mozárabe (754), que preceden a una crónica perdida del reinado de Alfonso II y establecen su continuidad con las de Alfonso III.
Ä La de Sampiro
Ä Las del siglo XII.
Ä Las del reinado de Fernando III el Santo.
Ä Las de Alfonso X el Sabio.
Ä Las Crónicas de Pedro López de Ayala.
En el siglo XV la recopilación cronística se multiplicó:
Ä Suma de crónicas de España, de Pablo García de Santa María
Ä Crónica de Juan II por Álvar García de Santa María , hermano de Pablo; es reanudada con el nombre de Crónica del Halconero por Pedro Carrillo de Huete, siendo refundida por Lope de Barrientos);
Ä Alfonso Martínez de Toledo escribió en 1443 una Atalaya de las Crónicas;
Ä La Crónica de Álvaro de Luna (1453) es atribuida a Gonzalo Chacón;
Ä Diego de Valera escribe la Crónica abreviada de España o Crónica Valeriana (1482), que concluye en el reinado de Juan II, el Memorial de diversas hazañas para el de Enrique IV (1486-1487).
Ä La Crónica de los Reyes Católicos (hasta 1488).
Para terminar el panorama peninsular: la Crónica de los Reyes de Navarra (1454) del Príncipe de Viana y los Annales Portugaleses Veteres (987-1079).
LOS CRONISTAS DE INDIAS
Las primeras obras de historia de América, desde las relaciones del mismo Cristóbal Colón, su hijo Hernando y muchos otros descubridores y conquistadores como Hernán Cortés o Bernal Díaz del Castillo, tienen un claro carácter justificativo. La aportación en sentido contrario de Bartolomé de las Casas fue tan trascendental que dio origen a la polémica de los justos títulos, en que le dio réplica Juan Ginés de Sepúlveda; e incluso a la llamada Leyenda negra al divulgarse por toda Europa como propaganda antiespañola.
SIGLO XIX LA HISTORIA: CIENCIA ERUDITA
Es un periodo rico en cambios, tanto en la manera de concebir la historia como en la de escribirla.
En Francia se la considera como una disciplina intelectual distinta de otros géneros literarios desde el comienzo del siglo, cuando los historiadores se profesionalizan y fundan los archivos nacionales franceses (1808). En 1821 se crea la Ecole nationale des Chartes, primera gran institución para la enseñanza de la historia.
En Alemania, esta evolución se había producido antes, y estaba presente en las universidades de la Edad Moderna. La historia gana una dimensión de erudición, pero también de actualidad.
Menéndez y Pelayo, con su visión tradicionalista de la aportación española a la cultura, es el más destacado ejemplo de la historiografía erudita en España.
Los historiadores románticos, como Augustin Thierry y Jules Michelet, manteniendo la calidad de la reflexión y la explotación crítica de las fuentes, no recelan de explayarse en el estilo y la mantienen como un arte. Con la III República, la enseñanza de la historia se conforma como un instrumento de propaganda al servicio de la formación de los ciudadanos, y continuará siéndolo durante el siglo XX.
Otro de los fundadores de la historiografía en el siglo XIX fue Leopold Von Ranke, que era muy crítico con las fuentes usadas en historia. Estaba en contra de los análisis y las racionalizaciones. El papel epistemológico de la ciencia de la historia se ve sujeto a los grandes esquemas intelectuales que se construyen a partir de corrientes filosóficas como el positivismo y el historicismo.
SIGLO XX
La historia va asentándose como una ciencia social, una disciplina científica implicada en la sociedad. A principios del siglo XX, la historia había adquirido una dimensión científica incontestable.
UN SUBJENERO: LAS CONMEMORACIONES
Por otra parte el uso de la historia para celebrar acontecimientos que cumplen años "redondos" (centenarios, decenarios, etc.) es una ocasión de lucimiento profesional para los historiadores, de acercamiento de la disciplina al gran público y de coartada para distintos tipos de justificaciones.
Historiografía italiana
En torno a la revista Quaderni Storici, un grupo de historiadores italianos desarrolló a partir de finales de siglo XX una innovadora extensión de la historia social que denominaron Microhistoria.
Historiografía alemana
La introspección de los intelectuales alemanes ante su papel frente al nazismo y los distintos grados de responsabilidad de la nación, el pueblo o las clases dirigentes alemanas sobre las dos guerras mundiales y el convulso período de entreguerras que presenció el surgimiento del nazismo fue objeto de la atención de historiadores de muy distintas tendencias.
Los hispanistas
La disponibilidad de materia prima documental en los archivos españoles atraen a profesionales formados en las universidades europeas o norteamericanas, en una especie de fuga de cerebros al revés que renovó la metodología y las perspectivas de los historiadores españoles.
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